Resumen
CAPÍTULO 1
El auge de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación ha ido creando
nuevas condiciones para la aparición de la
sociedad del conocimiento. De esta manera, la sociedad de la información solo cobrará sentido sí esa
información tiene como fin el llegar al verdadero conocimiento y que, ese conocimiento,
sirva para el desarrollo de todos
Sociedad
de la información → sociedad del conocimiento
El progreso de la sociedad del
conocimiento exige que se creen nuevos vínculos entre el conocimiento y el
desarrollo. Este enfoque debería permitir una mejor puesta en práctica de los derechos universales y las libertades
fundamentales. De salvaguardar y promocionar los derechos humanos se encarga la
Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y los Pactos de 1966.
De entre los derechos fundamentales, relacionados con la
sociedad del conocimiento, se destaca la importancia de la libertad de expresión. Este derecho supone la libertad
indispensable para llevar a cabo investigaciones científicas y actividades
creativas. La promoción efectiva de la libertad de expresión conlleva la
resolución de un gran número de problemas políticos, como la censura o las
manipulaciones, así como la resolución de problemas de origen económico o la lucha contra las
desigualdades. A todo ello contribuye la aparición de las nuevas tecnologías,
que impulsan los cambios sociales.
Las nuevas tecnologías prometían una supresión temporal de
los efectos de la distancia, sin embargo, este problema sigue existiendo debido
a los factores de desigualdades que se combinan creando una auténtica brecha
digital.
Hoy en día, solamente el 11% de la sociedad mundial tiene acceso a internet. Por este motivo se
ha creado no una, sino varias brechas
digitales en aspectos tales como los recursos económicos, la geografía, la
edad y el sexo, entre otros. La “brecha digital” es, ante todo, un problema de
acceso a infraestructuras (información). La exclusión de información no solo es
un problema de acceso y conexión, sino también de contenidos, es decir, tiene
que ver tanto con la “brecha digital” como con la “brecha cognitiva”. Los principios fundamentales para reducir la
brecha digital son, por un lado, el acceso universal a la información y, por
otro lado, la libertad de expresión, diversidad cultural y lingüística y
educación para todos.
Reducir la brecha digital es un objetivo prioritario si
queremos que las nuevas tecnologías contribuyan al desarrollo y propicien el
surgimiento de auténticas “Sociedades del conocimiento”. Para ello deberán contribuir conjuntamente
los poderes públicos, las organizaciones internacionales, el sector privado el
sector asociativo y el sector civil.
Todo ello contribuirá a crear una “Solidaridad
digital”.
Gracias a la radio –y no a Internet– muchas comunidades pobres
y aisladas pueden ofrecer a sus miembros, y en especial a las mujeres, la
posibilidad de hacerse oír, de participar en la vida política y de acceder a un
cúmulo considerable de informaciones y conocimientos especialmente útiles para
la vida cotidiana.
La libertad de expresión y las legislaciones que la reconocen y
protegen se ven hoy en día retadas a adaptarse al desarrollo de las nuevas
tecnologías y de internet, que ha transformado la escala de la difusión de
ideas y opiniones.
Es importante hacer hincapié en un aspecto en concreto de la libertad
de expresión en las sociedades del conocimiento: la libertad de información de
los poderes públicos. En este sentido, la posesión de un conocimiento puede
incitar a sus poseedores a sacar provecho de la ignorancia en que se hallan los
que no lo posean.
No obstante, las opciones políticas siempre se impondrán a la
tecnología. De ahí que sea tan importante defender ese derecho allí donde se
conculca y preservarlo dondequiera que se halle en peligro, porque la libertad
de expresión y la libre circulación de la información inherente a ella son una
condición esencial de la aparición de sociedades del conocimiento.
CAPÍTULO 2
Debido a los
profundos cambios e innovaciones que han introducido los nuevos conocimientos
tecnológicos y científicos, podemos hablar de una tercera revolución
industrial, causante de un cambio de
régimen de los conocimientos. Con respecto a esto se hace referencia a un doble paradigma: el de lo inmaterial y
el de las redes. Así, gracias a la sustitución del trabajo manual por las
máquinas, ha nacido una nueva sociedad en la que el dominio de lo inmaterial
confiere más ventajas estratégicas y, por tanto, un mayor poder sobre lo
material. Esta conquista de lo inmaterial ha llevado a la aparición de “sociedades en redes”, que ha provocado
la creación de nuevas formas de organización que no se ajustan a la lógica de
centralización de los espacios, comprobándose que las grandes redes forman
“nudos” localizables, indisociable de la realidad urbana de las “ciudades
mundiales” que interactúan entre sí mediante inversiones internacionales.
Con respecto
a la economía del conocimiento, hay
que destacar que describe una etapa particular del desarrollo del sistema
capitalista. Así, parece ser que el conocimiento está sustituyendo a la fuerza
de trabajo y que la riqueza creada se mide menos por el trabajo en su forma
inmediata, dependiendo cada vez más del nivel general de la ciencia y del
progreso de la tecnología. Además, algunas actividades “inmateriales”
relacionadas con la investigación, educación y servicios tienden a ocupar cada
vez un lugar más importante en la economía mundial.
La
terciarización de la población activa y el aumento de la productividad,
provocado por el paso de una economía agrícola a una industrial ha desembocado
en una desindustrialización de los países, lo que ha traído la aceleración de
la industrialización en los países pobres. Esto es positivo en tanto que se
pueden incrementar los ingresos de estos países. En cambio, también tiene
aspectos negativos, puesto que afecta esencialmente a los países emergentes,
dejando fuera a los menos adelantados.
El gran desarrollo digital ha ocasionado una gran
expansión de las redes en función de dos
ejes: uno horizontal de aceleración de las transmisiones, y otro vertical
de densificación de las conexiones. Además, es necesario hacer una distinción
entre media “de sentido único”
(radio, tele, prensa), que efectúan una comunicación centralizada desde una
fuente a un público; y los media
“interactivos” (teléfono, internet), que también ofrecen la posibilidad de
interactuar en tiempo real.
La influencia
de las nuevas tecnologías en la creación del conocimiento ha permitido grandes
adelantos en la accesibilidad y manejo del conocimiento. En cambio, en el
contexto de las nuevas tecnologías ha aparecido un nuevo derecho fundamental para las personas: la protección de la
confidencialidad de datos personales.
Debido al
aumento de los soportes digitales por la aparición de la revolución industrial,
han disminuido los bienes inmateriales
reproducibles. Asimismo, la forma de la red ha multiplicado el acceso a los
conocimientos, cuestionando además su escasez. Ahora hay que cuestionarse los
modelos económicos debido a la generalización de los contenidos digitales,
puesto que los bienes obtenidos de aquí son gratuitos.
Según algunos
expertos, una de las consecuencias más
inmediatas del desarrollo de una
economía basada en el conocimiento sería que los países ricos se
enriqueciese aún más y que los países pobres se quedaran estancados.
Debido a la
aceleración de la velocidad y transmisión de la información se da un desfase
entre la escala del tiempo tecnológico y la del pensamiento “cerebral”, lo que
puede entrañar el riesgo de que el cerebro humano se vea superado por las
máquinas que ha creado. Además, hay que preguntarse si el auge de las nuevas
tecnologías ha acelerado nuestra dependencia tecnológica. En cambio, las
máquinas parecen listas para reemplazar al hombre únicamente cuando se trata de
tareas mecánicas. Así, surgiría un “mundo
feliz”, en el que el tiempo libre que dejan las máquinas es tiempo
disponible para actividades más humanas.
Con respecto
a las nuevas tecnologías digitales,
hay que destacar que influyen tanto en la rapidez y transmisión de la
información como en el tratamiento de los conocimientos. Por otro lado, la
digitalización también ha conducido a la culminación de las formas antiguas de
codificación del conocimiento, en tanto que permite transformar datos en un
lenguaje de esencia colectiva. Esto supone una nueva concepción del
conocimiento, cuya producción ya no se puede contemplar como un momento
diferenciado de las demás actividades humanas. Así, en la actualidad las
tecnologías de la comunicación no preceden a la elaboración y construcción de
los conocimientos, sino que interactúan con ellos.
Además, es
necesario constatar que las nuevas tecnologías han permitido materializar
diferentes funciones cognitivas recurriendo a las máquinas. Así, los
dispositivos electrónicos se han encargado de modificar las condiciones de la
actividad cognitiva durante todos estos años, así como la percepción, la
memoria, las operaciones lógicas y el aprendizaje. Por tanto, el mundo que
vemos actualmente es una cognición compartida entre los individuos y los
aparatos cognitivos, tanto más “transparentes” cuanto que son cada vez más
eficaces. Así, se habla ahora del concepto de cognición distribuida, que ha fomentado un modelo de
relaciones sociales basado en la colaboración colectiva.
Otro de los
aspectos más importantes de la revolución de la información es la facilidad con que se trivializan en la vida
cotidiana los aparatos y los nuevos tipos de información, que llegan a
utilizarse de manera “natural”.
Una de las
claves del éxito de las nuevas tecnologías es su ergonomía, que tiene
que ver con las nociones de comodidad y facilidad de utilización.
El auge de
las tecnologías digitales ha introducido nuevos soportes de almacenamiento con
capacidades que parecen potencialmente ilimitadas y que se caracterizan por una
gran facilidad de acceso. Así, el descubrimiento de Internet puede considerarse
un cambio decisivo en la historia de la exteriorización progresiva de las
facultades mentales, encontrando grandes diferentes y mejorías que cualquier
archivo escrito en papel.
Por otro lado,
también hablamos del concepto de patrimonio digital, que se refiere a
contenidos variados que comprenden determinado datos científicos, técnicos,
médicos y jurídicos. No obstante, la digitalización
de los conocimientos humanos no se puede asimilar a una eliminación
modernista de los conocimientos tradicionales consistente en olvidar todo y
admitir como única norma la correspondiente a las normas técnicas del momento.
Gracias a
Internet estamos presenciando comportamientos
culturales inéditos, especialmente por lo que respecta a la representación de sí mismo, como las
páginas personales o los blogs. Así, los usuarios de Internet se convierten no
sólo en receptores y poseedores de esta nueva cultura de la era de la
información, sino también en sus protagonistas, borrándose cada vez más la
línea que separaba productores de consumidores. Además, Internet ofrece posibilidades inéditas de experimentación
de la identidad, gracias al establecimientos de intercambios que se
establecen de forma anónima. Esto favorece la tendencia a la despersonalización
y al olvido de la propia identidad, creando diferentes identidades virtuales de
cada individuo. Pero también existe un aspecto negativo: la gran posibilidad de
falsificaciones o imitaciones.
Por último,
también hay que señalar que la utilización de determinadas informaciones no se
orientará únicamente hacia el conocimiento, sino que pude conducir a sociedades
del aprendizaje.
CAPÍTULO 3
LO
MÁS IMPORTANTE: LA SOCIEDAD ES QUIEN DEMANDA Y POR ELLO SE CREAN
INNOVACIONES, LA INNOVACIÓN NO SE CREA POR DECRETO, SINO POR LA DEMANDA DE LA
SOCIEDAD.
Los
trabajos realizados por Robert Hutchins y Torsten Husén dicen que los
conocimientos no están delimitados por un tiempo ni un espacio concreto. Es
importantísimo e indispensable seguir aprendiendo a lo largo de la vida.
Por
otro lado, Peter Drucker afirma que lo más importante es aprender a aprender.
También
encontramos el informe faure que pretende conseguir que la educación deje de
ser exclusiva para la élite.
En
cuanto al conocimiento: En los años 1970 el conocimiento se centraba en quienes
lo adquirían, no en quienes ya lo poseían. Más tarde, el informe de la comisión
internacional sobre la educación del siglo XXI de Jaques Delors aborda el
asunto de hasta qué punto las nuevas tecnologías pueden ser beneficiosas
personal y profesionalmente.
El
modelo de las nuevas tecnologías coincide con el de la innovación en todos los
ámbitos de la actividad humana.
La
importancia de la transmisión de los conocimientos se debe a que la sociedad
cada vez se interesa más por ello. Los conocimientos, las técnicas y las
instituciones terminarán por perder importancia.
Se
pretende alcanzar una búsqueda más compleja no solo a corto plazo, sino a largo
plaza, para ello tiene que existir un contraste de informaciones, es decir que
exista más de una fuente de información a la hora de obtener diversas
informaciones.
La
diferencia entre innovación e invención es la valoración de los conocimientos
producidos, la innovación necesita nuevas necesidades sociales. Para convertir
una invención en innovación hay que acompañarla de trabajos de investigación.
Hay que destacar también que la innovación solo existe cuando una invención
encuentra un empresario que la valorice, respondiendo a la demanda de la
sociedad.
Hoy
día tanto filósofos como economistas y sociólogos afirman que la innovación y
su difusión obedecen a esquemas más unilaterales de los que se creía.
En el
futuro en las sociedades de la innovación la demanda del conocimiento estará en
relación con las necesidades constantes. Incluso la formación profesional
evolucionará. Hoy en día un título académico es una calificación social pero en
el futuro estos títulos llevarán fecha de caducidad.
Cultura
de la innovación: abarca la creatividad artística.
Creatividad
antropoyética: El hombre se crea a sí mismo con todos los riesgos que esto
conlleva.
Sociedad
del aprendizaje: No es una sociedad de mera información, sino también es la
organización del tiempo, trabajo, y la vida en la institución.
La
evolución cumple por un lado que la educación no se limita por un tiempo o un
espacio determinado y por otro que el ser humano ocupa un lugar esencial en la
comunicación de los conocimientos.
Tipos
de conocimientos:
1.
Descriptivos: hechos e informaciones.
2.
De procedimientos: referentes al como
3.
Explicativos: referentes al porque.
4.
Relativos.
Aprender
a aprender significa aprender a reflexionar.
Los
conocimientos carecen de unidad de medición objetiva.
Para
evaluar el conocimiento es difícil establecer criterios generales por eso una
solución sería separar la función del docente y la del examinador.
Existe
relación entre la institución escolar y su libro.
La
informática y las nuevas tecnologías están sustituyendo a los libros.
En el texto de los libros escolares se da una tensión fundamental: por
una parte, es un objeto de lenguaje dotado de una duración y una sucesión
reglamentada y lineal de palabras, en función de la sintaxis de la lengua. Por
otra parte, desde el punto de vista puramente visual, el texto puede en parte
no ajustarse a la forma lineal y aprovechar los recursos del espacio para crear
otros tipos de significación mediante la composición, la jerarquía tipográfica
y los colores.
Un texto tiene ubicuidad y fluidez. La ubicuidad va unido a la
interactividad.
Reseña integral: permite incorporal documentos escritos a una gigantesca base de datos en la que los
motores de búsqueda pueden encontrar rápidamente las páginas, textos o datos
deseados.
La fragmentación del texto digital: Remite a un cambio aún más
fundamental que se refiere al futuro del texto y, en general, de la cultura.
En cuanto al futuro de libros se creará un codex electrónico para la
recepción de remuneración por parte de los lectores a los autores de los
libros, porque ahora se leen muchos por internet. Las bibliotecas por su parte,
se están convirtiendo en espacios virtuales. El “boom” de la informática no
quiere decir la desaparición de la biblioteca.
Bibliotheca Universalis: Su objetivo es coordinar los esfuerzos de las
instituciones en un marco de cooperación internacional, facilitar un acceso
electrónico gratuito al patrimonio digitalizado por las bibliotecas, aplicar
protocolos de interoperabilidad de los sistemas para facilitar al usuario final
el acceso a las colecciones digitales y, por último, crear un contenido común
en forma de imágenes, textos y sonidos en torno al tema de los intercambios
entre los pueblos.
Lo más importante: Las bibliotecas no desaparecen aunque haya
un avance informático y se puedan leer los libros desde allí porque una
biblioteca no es solo libros, es más.
CAPÍTULO 4:
Actualmente,
se está dando una nueva perspectiva del proceso educativo, dejando atrás el
concepto de educación como sinónimo de escolaridad; y estamos, además,
presenciando un movimiento de privatización de la oferta frente a una demanda
acrecentada.
Debido a esta situación,
conviene preguntarse cómo podemos concebir una educación en la que todas las
personas tengan la misma igualdad de oportunidades y evitar que la educación
acentúa las diferencias entre sectores educados y sectores limitados y ensanche
así la brecha cognitiva.
Con el fin de
intentar dar respuesta a estar cuestiones, se han fijado seis objetivos en
materia de educación básica, siendo algunos de ellos la universalización de la enseñanza primaria y la igualdad entre ambos sexos en la enseñanza.
La escuela es
quien imparte la enseñanza primaria y, además, es el pilar fundamental de este
tipo de educación, cuya misión fundamental es la alfabetización. En cambio, a día de hoy aún se habla de crisis en la lucha contra el
alfabetismo. Los países del Sur tropiezan con varias dificultades para
lograr la universalización de la enseñanza; y los países del Norte cada
vez la escuela parece menos apta para promover la igualdad y cumplir con la
misión de promoción social.
Además, el derecho universal a la educación se
respeta muy poco en la práctica cuando se trata de educación para niños con
necesidades educativas especiales. Las escuelas integradoras son muy escasas y
la situación de la educación especializada varía mucho en función de los
diferentes países.
Es difícil
definir el perfil de una educación básica. En aquellas ciudades en las que el
dominio de la lectura, la escritura y el cálculo mental so indispensables para
la vida cotidiana, estos conocimientos son el objetivo primordial de la
enseñanza. Por tanto, desde este punto de vista la educación básica debe servir
de introducción a la capacidad para dominar los procesos que forman un
aprendizaje eficaz, siendo el aprender a aprender la mejor garantía para un alumno de que
podrá proseguir su formación educativa.
Una de las
competencias necesarias para este aprender a aprender es la capacidad de buscar
y organizar la información que hallamos, principalmente, de Internet. Este es
el objetivo de la information literacy,
sin la cual se hace difícil hablar de sociedades del conocimiento. Según esto,
hacer que un alumno aprenda es ponerlo delante de un ordenador para enseñarle
su utilidad. Por tanto, el dominio de la
lectura y el dominio del soporte digital no se excluyen, sino que se
complementan.
Con respecto
al aprendizaje de adultos, exige
unos grandes cambios de mentalidad, ya que es necesario generalizar la
adquisición de las tecnologías digitales.
Además de la
educación primaria, no hay que olvidar la importancia de la educación secundaria, puesto que inicia
una especialización y consolida las bases adquiridas en primaria.
En cambio,
aún dista mucho de estar al alcance de todos, acentuándose, en general, las
diferencias entre niños y niñas en secundaria.
Dado que en
esta etapa es en la que se efectúa una diferenciación
de itinerarios, se planean dos modelos
diferentes: el “polivalente”, donde se establece un sistema con una
única rama de formación hasta el final del ciclo de secundaria; y el “diferenciado”,
que ofrece una elección entre una rama general y otra de índole tecnológica o
profesional.
Una visión pragmática de la enseñanza
secundaria consiste en concebir su organización en función de las futuras
posibilidades profesionales de pueden ofrecer un país. Según este punto de
vista, un sistema con secciones diferenciadas se adaptaría mejor a las salidas
profesionales actuales. En cambio, para que esto constituyese una verdadera
perspectiva de futuro, deberían gozar de una mayor consideración en la sociedad
la enseñanza técnica y profesional.
Por otro
lado, también es importante hablar de la educación
continua. Actualmente, la educación
para todos a lo largo de la vida constituye una de las formas fundamentales
de la construcción de la persona, concibiéndose como una de las condiciones del
desarrollo, entendido como capacidad de adaptación y autonomía y como medio
para garantizar el aprovechamiento compartido de los conocimientos.
Además, la
educación continua también puede ofrecer una respuesta a la creciente inestabilidad de empleo, ya que no
podremos contentarnos con una única especialización puesto que cambiaremos de
trabajo y profesión en diversas ocasiones y, por tanto, es necesario actualizar
nuestro conocimiento constantemente.
Asimismo,
aprender a lo largo de la vida es un enfoque de debería cobrar todo su
significado a tres niveles
íntimamente ligados entre sí: el desarrollo personal y cultural, el desarrollo
social y el desarrollo profesional. En cambio, actualmente aún nos
hallamos muy lejos de una formación a lo largo de la vida, puesto que se le
otorga la mayor importancia a la educación escolar básica, teniendo los adultos
un acceso muy desigual a la educación para todos a lo largo de toda la vida.
Con respecto
a la educación en la primera infancia,
en los últimos años ha aumentado la atención prestada, aunque aún a día de hoy
se considera parte de una educación informal. Además, la oferta de educación
preescolar en el mundo es muy desigual.
Si la
educación se convierte en un proceso continuo que no se limita a un lugar y a
un tiempo, es importante valorar el ámbito del aprendizaje informal, cuyo
potencial se ve reforzado por el acceso de las nuevas tecnologías. Por tanto,
el hecho de que la necesidad de aprendizaje permanente sea reconocido como tal
en la sociedad uno de los aspectos más importantes de la educación a lo largo
de la vida.
La eficacia y
el éxito de la educación dependen, fundamentalmente, de la calidad, siendo
algunos de sus factores la formación del profesorado y el número de alumnos por
docentes. Así, en los países que ricos aún existe una proporción de habitantes
que no han alcanzado las competencias y aptitudes necesarias para participar
plenamente en la vida social y laboral; esto es un síntoma de la gran quiebra
de los sistemas e instituciones existentes. Además, las esperanzas suscitadas
por las tecnologías de la información digital pierden consistencia mientras no
se consiga integrarlas en los planes de estudio y la pedagogía.
La visión
prospectiva más estimulante para la educación del futuro es la constitución de nuevas humanidades con una
triple finalidad, acompañado por el advenimiento del pensamiento complejo
deseado por Edgar Morin, que lo asocia a la “necesidad de promover un conocimiento susceptible de captar los
problemas globales y fundamentales para insertar en éstos los conocimientos
parciales y locales”. Para que una disciplina no sea una acumulación de
datos, es esencial que el educando sepa cómo funcionan los centros del saber de
los que parten los conocimientos que ha de asimilar.
La amplitud
de la problemática educativa presupone la existencia de un personal docente
formado y al corriente de las diversas innovaciones; así como con conocimientos
para reflexionar sobre los medios para lograr la motivación y dedicación de los
alumnos.
Con respecto
a la función del docente, en la
formación a lo largo de toda la vida debe estar llamada a revestir la forma de
tutoría. En la educación básica continúa siendo indispensable la función del
cuerpo docente; en cambio, en la educación primaria se corre el riego de
carecer de maestros debido a las necesidades derivadas del crecimiento de la
población y a problemas presupuestarios.
Así, la
profesión docente atrae cada vez a menos jóvenes debido a que no se respeta
socialmente ni está bien remunerada. Por tanto, el único modo de cambiar esto
es mejorando el reconocimiento social del profesorado, así como sus condiciones
de trabajo y salarios.
Las nuevas
tecnologías abren paso al e-learning,
una educación basada en la utilización de estas tecnologías. Tanto es, que
internet tiende a convertirse en el
medio privilegiado de la autodidáctica surgiendo, con él, diversas comunidades
virtuales. Así, se puede observar que la e-ducación
también comienza a practicarse en la educación secundaria con distintos
objetivos, como impartir enseñanzas a domicilio o ayudar a colegios de
secundaria que no pueden impartir todas las disciplinas.
Al mismo
tiempo, la extensión de la educación a distancia no significa que se haya
puesto un término a las limitaciones económicas que restringen el acceso al
saber, puesto que se está comenzando a depositar patentes para proteger los
métodos de aprendizaje.
Aunque a
largo plazo la e-ducación anuncia cambios radicales en los ritmos de
aprendizaje, aún se siguen planteando diversos interrogantes sobre la validez
del e-learning.
APÍTULO 5
Los centros de enseñanzas superiores son centros destinados a
desempeñar un papel fundamental en las sociedades del conocimiento. Están
inspirados, en gran parte, en el modelo de las universidades europeas y, en los
últimos años, han experimentado una verdadera “masificación”.
Las continuas restricciones que
limitan el presupuesto de los estados hace que cada vez mayor número de centros
docentes recurran a otras modalidades de financiación, como el sector privado.
Los Estados no se ven amenazados por esta diversificación de la oferta de enseñanza
superior, el problema viene cuando existen países incapaces de alcanzar el
mercado de la enseñanza superior.
La producción y la divulgación
del conocimiento tienen un costo
(culturales, sociales y cognitivos). No obstante, las sociedades humanas han
descubierto medios para financiarlo. Hay que tener en cuenta, en este ámbito,
la existencia de diversas ventajas o ayudas que se pueden ofrecer como son las
becas de estudios, lo que proporciona una igualdad de oportunidades
La organización de tipo mercantil
(de mercado) en la que se encuentra nuestra sociedad hace que cada estudiante
pueda escoger el centro que desee en función de sus posibilidades (nivel y
aspiraciones personales). La generalización de la enseñanza superior ha
propiciado un incremento excesivo del número de estudiantes a los que, estos
centros, no podrán responder de forma financiera.
Han aparecido, por tanto, lo que
se conoce como sociedades comerciales,
cuya motivación principal es el prestigio académico. En ellas se concede más
importancia a los conocimientos aplicados que a la producción de nuevos
conocimientos (universidades virtuales). No obstante, aunque pueda parecer
utópico, sobre todo en los países desarrollados, se pueden concebir sistemas de
financiación que combinen igualdad de oportunidades en latería de educación con
la responsabilidad de los beneficios de la educación.
El modelo de “Universidad Europea” ha llegado a sus
límites naturales en cuanto a que es un centro agrupado en un lugar geográfico
determinado y productor y difusor de conocimientos codificados entre una élite
seleccionada con arreglo a criterios intelectuales, sociopolíticos y
económicos. Por este motivo las “redes
del conocimiento” ponen en tela de juicio la viabilidad del funcionamiento
de las universidades. Para evitar lo anterior y conseguir una mayor
valorización de sus conocimientos locales, las universidades en desarrollo lo
que pretenden es incrementar la diversidad cultural de las enseñanzas
impartidas.
Los conocimientos innovadores o especializados
solo atraen a un número reducido de estudiantes. Sin embargo, si estos pocos
están concentrados en una misma institución, esos conocimientos no llegarán al
resto o conjunto de la comunidad. Para solucionar esto se ha creado lo que se
conoce como “redes de enseñanza”,
que pueden responder mejor a la evolución de la demanda en materia de empleos y
conocimientos. Estas redes poseen un inconveniente, y es que implican costos que
pueden carecer elevados, especialmente para los países en desarrollo.
La enseñanza superior se distingue de la primaria y
la secundaria no solo por la edad y nivel de los alumnos, sino también por la
producción y valoración de nuevos conocimientos en los ámbitos cultural, social
y económico. Sus funciones principales son las de investigación, descubrimiento
e investigación.
Capítulo
6
Lo más importante: hay mucha
diferencia en la innovación en cuanto a los países más ricos y a los más
pobres.
La brecha científica: se deba en gran medida a las desigualdades
económicas, aunque también se puede imputar a factores institucionales
específicos. Además encontramos grandes diferencias en la brecha científica de
los países más ricos y más pobres.
El riesgo de brecha científica existe a partir del momento en que los
gobernantes no se deciden a considerar la ciencia y la tecnología como una
inversión económica y humana de primera importancia.
Indicador de la proporción del gasto en investigación y desarrollo I-D:
representa, la intensidad del esfuerzo de investigación de un país y su
capacidad para invertir recursos financieros y humanos en las actividades
científicas y tecnológicas.
La voluntad política y el compromiso de la sociedad civil, en relación
con el gobierno, son elementos fundamentales de un buen sistema de
investigación e innovación.
Sistema de innovación: permite, pensar a escala global la creación de
sociedades del conocimiento, respetando la diversidad delas opciones y las
necesidades nacionales y locales.
El problema más importante de la innovación es el tiempo de las
transformaciones y evoluciones.
La evolución de un sistema de innovación: Depende de factores externos
como la integración de un país en la economía mundial, la dinámica de la
competición a nivel mundial y el contexto jurídico internacional.
Las estrategias regionales: Pueden, ofrecer estrategias de acción
eficaces a los países que estiman que no se les escucha cuando intervienen
individualmente.
La inversión política: Es la más importante de todas las
estrategias de desarrollo científico y el fundamento de toda sociedad
del conocimiento, ya que ésta no puede subsistir sin una estructura política.
El sector privado ha sido fundamental para el desarrollo de las nuevas
tecnologías.
La investigación aplicada y la innovación no pueden constituir la
totalidad de la estrategia para un sistema de investigación e innovación. El
desarrollo de una investigación fundamental financiada por el sector público es
una cuestión de apremiante actualidad. La relación entre la investigación
aplicada y la investigación fundamental no debe ser percibida, por quienes no
pertenecen a la comunidad científica. Las
diferencias entre una y otra se encuentran sobre todo en la escala de tiempo
del trabajo que se pretende realizar y en los desafíos intelectuales que hay
que afrontar.
Al basarse en tecnologías más o menos perfeccionadas, las
infraestructuras son un vector importante de innovación y desarrollo del conocimiento.
Propuesta de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información:
“Se debería alentar a la adopción
de una serie de medidas conexas que incluyan, entre otras cosas, programas de
incubadoras, inversiones de capital riesgo (nacionales e internacionales),
fondos de inversión gubernamental (incluidos la micro financiación para
pequeñas, medianas y microempresas), estrategias de promoción de inversiones,
actividades de apoyo a la exportación de software (asesoría comercial),
respaldo de redes de investigación y desarrollo y parques de software.”
La financiación es solo un medio.
Un sistema de investigación e innovación, necesita informaciones
periódicamente actualizadas sobre su entorno socioeconómico e internacional,
así como sobre las tendencias recientes y previsibles.
La gente con gran capacidad intelectual, capaz de desarrollar grandes
avances tecnológicos tienden a la movilización, es decir, se marchan a los
países más ricos para poder desarrollar sus capacidades. Estados unidos, es una
de los países más frecuentes a los que se marchan.
Colaboratorio: Es un centro de investigación o un laboratorio
distribuido. Este influirá probablemente en la organización de las disciplinas
científicas, ya que está estrechamente ligado al desarrollo de la
interdisciplinariedad.
La colaboración académica no garantiza el éxito científico.
La existencia de enfermedades y plantas “huérfanas” no se debe
exclusivamente a la pobreza de los países en desarrollo ni a la indiferencia de
los laboratorios farmacéuticos y agronómicos sino a un desinterés relativo de
los investigadores de los países interesados.
Las nuevas tecnologías permitirán analizar los ADN por el ordenador y
múltiples tareas más biológicas.
Las publicaciones científicas: representa un momento clave en la
producción de conocimientos científicos, porque oficializa y da a conocer
públicamente los resultados de las investigaciones. Gracias a la publicación,
el conocimiento informal confinado en un laboratorio es validado por otros miembros
de la comunidad científica y penetra en el ámbito de la discusión pública para
ser objeto de exámenes y discusiones.
Publicaciones científicas: principal objetivo la comunicación.
Las revistas científicas más importantes se encuentran en las bibliotecas
tanto normales como digitales y sus inscripciones son muy elevadas por lo que
muchos científicos no pueden acceder a ellas.
Uno de los desafíos que tendrán que afrontar las sociedades del
conocimiento será el de coordinar y armonizar dos mercados distintos: el de las
ideas científicas y el económico y financiero.
CAPÍTULO 7
Si cada
nación tuviera acceso total a las ciencias y pudieran desarrollan una capacidad
científica independiente, todos se beneficiarían de las características y
riesgos de las nuevas tecnologías.
Cada vez más
a menudo la humanidad se pregunta si será capaz de dominar sus propias
creaciones. Los adelantos de la ciencia nos hacen preguntarnos cosas nuevas que
a menudo nos dejan sin capacidad para orientar el rumbo de las diversas transformaciones
que se producen, lo que explica la falta
de confianza en la ciencia, ya que la opinión pública ha empezado a
preocuparse por los efectos negativos que pueda tener sobre futuras
generaciones.
Otra tendencia importante es la publicidad
de los debates científicos. La presencia que tienen la ciencia y tecnología
en nuestra vida cotidiana nos obliga a pensar de manera menos lineal y más
compleja sobre el papel que tienen los científicos, lo que suscita diversos
debates públicos entre diferentes protagonistas (políticos, científicos,
empresas, sociedad civil,…).
Además, este cambio en las estructuras de decisión obedece a la gran
influencia que han tenido los medios de comunicación y las nuevas tecnologías
en los modos de gobernar, puesto que se han reemplazado las jerarquías clásicas
por modelos de difusión de la información más transparentes, provocando la
aparición de nuevas exigencias. Estamos, por tanto, ante una concienciación política de la sociedad
civil, que se ha vuelto más exigente porque está mejor informada y reclama,
cada vez más, una participación en las decisiones en las que está involucrada.
Los problemas relacionados con la responsabilidad ética y social de
los científicos no se trata únicamente desde el marco de las instituciones
científicas. Así, uno de los marcos más apropiados para reflejar una diversidad
de puntos de vista son los comités de
ética de carácter pluridisciplinario, que sirven de interfaz para la
elaboración de un lenguaje y criterios comunes con vistas a la discusión de un
determinado problema. Aunque sus funciones varían según los objetivos éticos y
políticos, la primera misión es la de servir de foro en el que se estimule el intercambio de ideas e información.
Al igual que toda ética produce normas, la ética de la ciencia
también. Asimismo, actualmente ya existen proyectos de códigos de conducta
destinados a los científicos.
Por otro lado, la problemática de las biotecnologías y las
investigaciones médicas está destinada a ocupar un lugar cada vez más importante
en la reflexión ética, seleccionando algunas de las cuestiones que interesan al
conjunto de los protagonistas sociales. Así, no puede haber una ética de la
ciencia sin tener en cuenta al público. Los científicos deben hacer públicas
sus conclusiones, ya que sin una publicidad
de este tipo, no puede haber un debate público.
En cambio, a los investigadores no siempre les interesa hacer
públicos los riesgos que suponen determinadas investigaciones, por lo que utilizan
la estrategia del secreto, lo que
podría dar lugar a ir en contra del imperativo científico que impone hacer
públicos los conocimientos. Para responder a las dificultades que podrían
derivarse del excesivo secreto en los laboratorios, se señala la cláusula de conciencia. Esto
consistiría en crear órganos independientes a los que los investigadores
pudieran informar sin temor a futuros problemas derivados de los resultados de
sus investigaciones.
La responsabilidad ética de la
comunidad científica descansa en última instancia, en los individuos que
practican la ciencia. Son ellos quienes deciden el método, la oportunidad y la
finalidad de un trabajo de investigación determinado. Por tanto, son los
investigadores quienes, en una gran cantidad de ocasiones, tienen que afrontar
los problemas éticos que plantean sus investigaciones; despertando en ellos,
por tanto, el sentido de la
responsabilidad, el cual, debido a esto, debe formar parte de los planes de
estudios de los diferentes niveles de enseñanza científica. Además, argumentar
los diferentes problemas y saber distinguir entre un argumento válido y uno
falso son competencias que mejoran la formación para la ética.
La ética de las sociedades del
conocimiento será, forzosamente, una ética
del futuro. Tanto es así, que no se pueden concebir las primeras sin que
estén sometidas a un imperativo de
prospectiva. Por tanto, aunque no es posible determinar lo que es público
considerará aceptable, sí es cierto que algunos proyectos no se pueden
contemplar sin tener en cuenta los problemas éticos que pueden desencadenar,
especialmente a ámbitos como la vida privada, la libertad individual o la
salud.
Al hablar de la construcción de las sociedades del conocimiento, se
plantea la cuestión de si la enseñanza
está en condiciones para formar técnicos, ingenieros e investigadores den
número suficiente para garantizar la perdurabilidad de la ciencia. Al mismo
tiempo, también de comprueba que, a medida que avanzamos en la nueva sociedad
del conocimiento, disminuye el número de estudiantes en ciencias, así como el
de los que emprenden trabajos de investigación tras terminar sus estudios. Sin
duda, esta crisis de la ciencia
traerá graves consecuencias, puesto que no se podrán responder, entre otras
cosas, a las exigencias de las sociedades orientadas hacia la innovación.
Explicar esta crisis de la enseñanza de las ciencias es complicado.
En primer lugar hay que tener presente que, a lo largo de la enseñanza
obligatoria, muchos estudiantes encuentran difícil el aprendizaje de las
ciencias; por otro lado, las actividades científicas tienen fama de estar poco
remuneradas, habiendo suscitado, también, debates éticos y políticos.
Si esta pérdida de atractivo de la investigación continúa, se darán
graves consecuencias como son: la escasez de personal de formación, se agravará
la fuga de cerebros (brain drain), puesto que los países más
ricos contratarán a investigadores de los países menos ricos para remediar la
escasez de profesionales cualificados; por último, esta situación desmotivará
más a los futuros estudiantes.
Desde otro punto de vista, la enseñanza de las ciencias también sufre
una crisis en cuanto a la representación
de determinados grupos sociales, no encontrándose apenas mujeres. Para
remediar esta situación, es fundamental que se les preste una atención especial
a las ramas de la enseñanza científica, así como la difusión de los éxito
cosechados por las mujeres en el campo de la ciencia.
La ciencia y la tecnología se encuentra cada vez más presentes en la
vida cotidiana, haciéndose indispensable la difusión de una cultura científica para poder tomar diversas
decisiones y disponer de conocimientos adaptados a los contextos dinámicos de
las nuevas sociedades del conocimiento.
Pero esta cultura científica
no es la cultura de los científicos,
sino que comprende la formación para la interdisciplinariedad, confrontando a
los individuos con distintas formas de conocimiento. Así, la cultura científica
está destinada a convertirse en una cultura común indispensable para captar la
diversidad de las culturas y conocimientos humanos.
La difusión de los
conocimientos científicos implica una clara visión de los objetivos y
medios de dicha difusión. Se deben conocer dos formas de transmisión del
conocimiento, distinguiendo la comunicación científica que se hace en los
artículos destinados a especialistas, y aquella que se destina a los media,
como los libros, televisión, radio o Internet. De todos estos, son las publicaciones científicas los mejores
medios para dar a conocer las innovaciones científicas, constituyendo también
un medio para los científicos a la hora de expresar su opinión sobre el lugar
que ocupa la ciencia en la sociedad.
Con respecto a la enseñanza de
la ciencia, la escuela continuará desempeñando su función de lugar de
aprendizaje de la cultura y los conocimientos científicos. Lo esencial en la
escuela de este tipo de proyectos es presentar los resultados como la
conclusión de un proceso de investigación, siendo más importante el recorrido
que el resultado final.
Por último, destacar que la adquisición de una cultura científica por
parte del individuo se verá facilitada en el grado sumo si éste forma parte de
grupos, instituciones o empresas que también se encuentren en situación de
aprender.
CAPÍTULO 8
La gran pregunta que nos hacemos
hoy en día es ¿son las sociedades del
conocimiento un riesgo? O por el contrario, ¿representan estas sociedades una capacidad autorreguladora capaz de
enfrentarse y dominar los riesgos?
Uno de los desafíos que tendrá
que afrontar la sociedad del conocimiento será la superación de la
inestabilidad y la inseguridad que a menudo son consecuencia social y política
de los adelantos científicos. Evidentemente, todos los avances tecnológicos y
sistemas técnicos traen consigo un determinado riesgo. Existen diferentes topos
de riesgo y hay que aprender a diferenciarlos, es decir, no es lo mismo un
riesgo voluntariamente aceptado que un riesgo padecido.
No cabe duda de que la
abundancia de información de todo tipo represente una ventaja para los
investigadores, sin embargo, este exceso y proliferación de información puede
obstaculizar el trabajo de identificación
de los riesgos. Existe una capacidad “capacidad
de reflexión” dentro de las sociedades del conocimiento emergente, que
ayuda diferenciar la avalancha de información que son pertinentes de las que no
lo son. La tarea de identificación de riesgos recae sobre las políticas científicas, quienes deben
actuar con el fin de conseguir que la información clave llegue a los más altos
niveles de decisión y se divulgue entre toda la población a sui debito tiempo,
sobre todo en caso de desastre (Por ejemplo, el tsunami que azotó las costas
del Océano Índico el 26 de Diciembre de 2014).
Cuando no se puede prevenir de antemano un riesgo las sociedades del
conocimiento tienen ante ellas dos soluciones: la cobertura y la precaución. Se trata de dos medidas de cautela
frente al advenimiento de un posible riesgo. Por un lado, con la cobertura
podemos estimar la índole del daño ocasionado. Por otro lado, la cobertura es
un mecanismo de seguro que se aplica en el caso de riesgos en sentido estricto,
es decir, riesgos conocidos e identificados.
Hoy en día, la línea divisoria
entre riesgo natural y riesgo
tecnológico se está difuminando, pues cada vez más, el resultado de las
catástrofes naturales es resultado de las actividades humanas. Todo esto es
obra del hombre, de su industria invasora, de su inaptitud para dominar los
elementos de los sistemas que construye, de su apresuramiento para la
aplicación de productos insuficientemente ensayados…
Existen nuevos instrumentos de conocimiento para apreciar mejor los riesgos y las
amenazas. El propósito de esta “seguridad humana” es crear sistemas políticos,
sociales, ambientales, económicos, militares y culturales que, todos juntos,
proporcionen a las personas los elementos indispensables para su supervivencia,
sus medios de existencia y su dignidad.
Se puede destacar que una de las principales
fuentes de inseguridad en la sociedad es el analfabetismo. Una
buena educación incita a atender más la salud propia, facilita la obtención de
un empleo y pacifica en general la violencia cotidiana en las relaciones entre
individuos y grupos, Asimismo, propicia la toma de conciencia con respecto a
amenazas pasadas o nuevas y favorece, por lo tanto, su prevención.
La cuestión del desarrollo sostenible es una cuestión que nos atañe a todos. Esto
tiene relación con el afán de construir sociedades del conocimiento que se unen
a los ideales en lo que se fundamenta la democracia y descansa inicialmente en
un conocimiento científico. El desarrollo sostenible nos sitúa, por tanto, en
una perspectiva en la que el discurso
científico y el político contribuyen para la formación de un proyecto de
sociedad.
Capítulo 9
Idea principal: No se debe dejar de lado ningún tipo de
saber sotos son importantes y complementarios.
La diversidad cultural se encuentra en peligro.
El multilingüismo facilita el acceso a los conocimientos, sobre todo en
el contexto escolar. Aunque el multilingüismo no garantiza el saber.
En el aula, bilingüismo y biculturalismo son dos fenómenos muy
distintos.
La construcción de las sociedades del conocimiento sólo será un proceso
duradero si las innovaciones tecnológicas permiten renovar lo que Paul Ricoeur
ha denominado el milagro de la traducción que prueba la aptitud que siempre han
tenido y tendrán los seres humanos para crear sentido, común y compartido, a partir
de sus diferencias.
El inglés en el ámbito del conocimiento tiende a marginar a otras
lenguas y hay que conseguir que perdure el pluralismo lingüístico.
Los saberes locales no se pueden sustituir por saberes científicos hay
que conocer ambos.
Política del conocimiento: puede conducir a una mejor percepción del
valor de los conocimientos poseídos por los distintos protagonistas. Esta
política de conocimiento supone una mejor capitalización del mismo basada en
una asimilación metódica del patrimonio científico internacional de dominio
público y en un planteamiento crítico y responsable de las eventuales
tentativas de asimilación de los conocimientos tradicionales.
La conservación patrimonial permite proteger áreas completas del
conocimiento.
Entre los medios más importantes para conseguir preservar las lenguas
que se encuentran el peligro de desaparecer la de los derechos lingüísticos
universalmente proclamados.
Durante mucho tiempo se ha considerado que el multilingüismo
representaba un obstáculo para el desarrollo, y esta idea prevalece todavía en
muchos países del mundo.
Los lingüistas coinciden por regla general en señalar que las personas
bilingües poseen una maleabilidad y una flexibilidad cognitivas muy superiores
a las de las personas monolingües.
El peligro que supone Internet para la diversidad lingüística es uno de
los factores más importantes de la brecha digital y constituye una grave
amenaza para la diversidad de los contenidos
Generalización de Unicode: Permite a algunas lenguas minoritarias tener
una audiencia mayor que antes.
A falta de un lenguaje universal, los intercambios entre los distintos
legados culturales y espirituales posibilitan la aparición concreta de un
lenguaje común al cabo de un largo esfuerzo, con el tiempo.